El comercio electrónico crece en América Latina y Cuba observa de cerca
El comercio electrónico en América Latina atraviesa un momento de expansión sin precedentes, ¿cómo puede influir en Cuba?
Un informe de la consultora yStats, publicado en 2025, estima que las ventas minoristas online en la región superarán los 260 mil millones de dólares para 2028. El estudio señala que la combinación de mayor conectividad móvil y el uso creciente de teléfonos inteligentes está detrás de este crecimiento.
El impacto también se refleja en la infraestructura financiera. De acuerdo con un reporte de Fintech Futures de 2025, los ingresos por pagos digitales en América Latina se triplicarán hacia 2027, alcanzando los 300 mil millones de dólares.
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El avance de soluciones fintech, la aparición de sistemas instantáneos y la adopción de billeteras digitales están cambiando la manera en que millones de personas realizan transacciones.
En este panorama, Brasil ocupa un lugar central. El sistema de pagos instantáneos Pix, creado por el Banco Central, se ha convertido en el método preferido de los brasileños. Según informó Reuters en junio de 2025, la plataforma incorporará la opción de pagos recurrentes, lo que abre la puerta a servicios de suscripción y cobros periódicos.
El comercio social es otro de los fenómenos destacados. Uniqbe, en su informe de tendencias de 2025, señala que cada vez más consumidores latinoamericanos descubren y adquieren productos directamente a través de redes sociales como Instagram, TikTok o WhatsApp. Además, el llamado “live commerce”, es decir, las transmisiones en vivo con fines comerciales, está consolidándose como un canal alternativo de ventas.
El crecimiento, sin embargo, no está exento de obstáculos. yStats advierte que persisten barreras como los altos costos de logística, la brecha digital en zonas rurales y la desconfianza de algunos consumidores hacia las transacciones en línea.
Estos desafíos encuentran un eco particular en Cuba, donde la conectividad limitada, los problemas de transporte y las restricciones en el acceso a plataformas internacionales dificultan el despegue del comercio electrónico.
Aun así, la experiencia regional ofrece lecciones valiosas para la isla. La expansión de los pagos digitales, la consolidación del comercio social y la creatividad en soluciones logísticas muestran que es posible desarrollar un ecosistema digital a pesar de las limitaciones.
En Cuba, las ventas a través de WhatsApp, Facebook o Telegram se han convertido en una práctica común, lo que indica que existe una disposición del consumidor a participar en entornos digitales si se le garantizan confianza y conveniencia.
El futuro de la región apunta con claridad hacia lo digital. Getnet proyecta que, para 2030, los pagos electrónicos representarán dos tercios de todas las transacciones en línea en América Latina.
Para Cuba, estas tendencias representan tanto un desafío como una oportunidad. Adoptar soluciones digitales adaptadas al contexto local, mejorar la infraestructura y fomentar la confianza del consumidor serán pasos fundamentales para integrar al país en la ola digital que recorre la región.
