¿Qué cambia con la futura Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal en Cuba?
El Ministerio de la Agricultura presentó el proyecto de Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal, una normativa que busca unificar regulaciones dispersas y agilizar la gestión de terrenos. La propuesta, que impactará directamente en la estabilidad de los productores, contempla la legalización de viviendas en zonas rurales y facilita el acceso a la propiedad para fortalecer la seguridad alimentaria nacional.
El gobierno cubano presentó el proyecto de Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal para modernizar el manejo de los suelos. Esta iniciativa busca reunir en un solo documento las reglas que durante años han estado repartidas en múltiples textos legales. Usted puede consultar los detalles del proceso legislativo en el portal del Parlamento Cubano.
Mayra Cruz Legón, del Ministerio de la Agricultura, explicó que la norma actualiza el marco jurídico sin abandonar los principios de la reforma iniciada en el siglo XX. La propuesta integra conceptos constitucionales sobre la alimentación sana y los derechos de quienes trabajan la tierra. Este enfoque busca cumplir con estándares internacionales apoyados por organismos como la FAO.
La ley pretende agrupar más de 25 disposiciones vigentes para simplificar los trámites agrarios. Con esta medida se busca combatir las ilegalidades y fomentar que más personas permanezcan trabajando en las zonas rurales. La normativa reconoce por primera vez a las empresas, incluyendo a las mipymes, como actores directos de la producción de alimentos.
El acceso a tierras estatales ociosas será más sencillo para ciudadanos cubanos y extranjeros con residencia permanente. Se establece un límite básico de hasta 67,10 hectáreas, una superficie comparable a la extensión de un centenar de canchas de fútbol profesional. Los productores podrán ampliar sus áreas hasta llegar a las 268 hectáreas según sus capacidades reales de explotación.
Un cambio relevante es la posibilidad de legalizar como propiedad privada las casas construidas por los usufructuarios en sus terrenos. Esto brinda mayor seguridad jurídica a las familias campesinas que han levantado sus hogares durante años de esfuerzo constante. La medida reconoce el derecho de las personas sobre las viviendas donde residen habitualmente.
La nueva ley facilita la compraventa de tierras entre propietarios bajo la supervisión de las autoridades municipales correspondientes. También se abren mayores facilidades para realizar donaciones, herencias o establecer disposiciones mediante testamentos claros. Cada propiedad quedará respaldada gradualmente por el nuevo Registro de la Tierra que se creará a partir de esta norma.
Se introduce además la modalidad de agricultura por contrato para garantizar mejor acceso a insumos, tecnología y financiamiento. Esta estrategia ayuda a los productores a planificar mejor sus cosechas frente a las dificultades climáticas del siglo XXI. Asimismo, se abre paso al agroturismo como una vía legal para obtener ingresos adicionales en las fincas.
Este conjunto de normas representa un esfuerzo institucional para organizar el uso de la tierra bajo criterios más dinámicos y transparentes. La actualización busca reducir las trabas burocráticas que han frenado el potencial productivo de la nación en años recientes. Al final, el objetivo es dotar al campesino de herramientas más sólidas para aumentar la disponibilidad de alimentos en la mesa de cada cubano.
Preguntas Relevantes:
¿Cuál es el objetivo principal de la nueva Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal presentada por el Ministerio de la Agricultura en Cuba?
El objetivo es modernizar el manejo de los suelos unificando en un solo documento más de 25 disposiciones legales que actualmente se encuentran dispersas. Con esta normativa se busca simplificar los trámites agrarios, reducir la burocracia y fortalecer la seguridad alimentaria nacional.
¿Qué cambios introduce la nueva normativa respecto a la propiedad de viviendas y la extensión de tierras que pueden gestionar los productores?
La ley permite por primera vez la legalización como propiedad privada de las viviendas construidas por usufructuarios en sus terrenos. Además, establece un límite básico de hasta 67,10 hectáreas, con la posibilidad de ampliar la superficie hasta 268 hectáreas según la capacidad real de explotación del productor.
¿De qué manera la nueva ley integra a otros actores económicos y qué nuevas modalidades de gestión propone para los productores?
La normativa reconoce por primera vez a empresas y mipymes como actores directos en la producción de alimentos. Asimismo, introduce la agricultura por contrato para mejorar el acceso a insumos y financiamiento, y legaliza el agroturismo como una vía para que las fincas obtengan ingresos adicionales.
Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios
Fuente: Agenda Económica
