Cubanos divididos ante Trump: ¿esperanza de cambio o pesadilla inminente?

Una calle en Cuba con apagón eléctrico.
Imagen generada con IA
Residentes de la isla expresan tanto anhelo por una intervención estadounidense como temor a políticas migratorias y un futuro incierto.

En Cuba, la figura de Estados Unidos genera opiniones opuestas. Para algunos, representa la posibilidad de un cambio positivo, una luz de esperanza en medio de las dificultades. Para otros, especialmente bajo la administración del presidente republicano, se percibe como una grave amenaza, su peor pesadilla.

Juan Luis Bravo, desde Guantánamo, describe las noches sin electricidad, que pueden durar hasta 22 horas, como momentos de profunda oscuridad. Cocinar al carbón se convierte en la norma, con la conciencia de que la energía eléctrica es un bien escaso y temporal. Esta situación es desesperante, y en los autobuses es común escuchar conversaciones sobre el deseo de la llegada de Trump, visto por algunos como un posible salvador.

La expectativa sobre la llegada de los 'americanos' es palpable, llegando a especularse que figuras como Marco Rubio ostentan el verdadero poder. Para un sector de los cubanos, Donald Trump es el remedio a sus problemas, alguien que traerá transformaciones a sus vidas. Sin embargo, para otros, representa todo lo contrario, el hombre que más daño ha causado y arruinado vidas, convirtiéndose en un personaje ambiguo, un salvador para unos y un traidor para otros.

En el barrio de Bravo, las reuniones nocturnas se centran en la escasez y las bajas pensiones que reciben los jubilados, apenas unos pocos dólares al mes. Bravo, de 38 años, se dedica a rellenar fosforeras, un negocio que prospera con los apagones, una muestra de la ingeniosidad ante las dificultades.

Las conversaciones recientes han girado en torno a la posible 'liberación' de Cuba, tras un ultimátum de 14 días dado por una delegación estadounidense. El objetivo era la liberación de presos y la concesión de mayores libertades políticas y económicas, un escenario que podría cambiar el panorama de la isla. Este ultimátum subraya la tensión diplomática y la esperanza de algunos cubanos por un cambio drástico.

La esperanza de una intervención de Trump no se limita a quienes viven fuera de la isla, como en el sur de Florida. Dentro de Cuba, muchos anhelan que 'algo suceda', sin deseo de guerra, pero sí el fin de la lucha por alimentos y los prolongados apagones, problemas que han persistido durante décadas sin solución por parte del gobierno actual.

La demora en los cambios prometidos por Trump ha generado decepción, ya que sus declaraciones previas, como 'a punto de caer' o 'una toma amistosa', no se han materializado. A pesar de ello, Trump sigue siendo una figura en el horizonte de esperanza para quienes se sienten agotados por la profunda crisis económica y desean cambios políticos. Sin embargo, existe preocupación por los posibles costos humanitarios y políticos de una intervención externa, un temor compartido por muchos.

Una encuesta reciente en el sur de Florida reflejó un fuerte apoyo a una intervención estadounidense para poner fin al sistema actual, una coincidencia que se atribuye al fracaso de intentos anteriores de transición pacífica. La idea de una maniobra de Trump cobró fuerza tras su intervención en Venezuela, intensificando las expectativas sobre sus próximas acciones. Trump mismo ha expresado su interés en tomar Cuba, afirmando que sería un honor.

May Díaz, de 36 años, no comparte la visión de Trump como salvador, comparando a los políticos con elementos que finalmente terminan por defraudar. Tras participar en protestas en Cuba, sufrir golpes y huir a Estados Unidos, Díaz vive una pesadilla, enfrentando problemas de salud mental y la desestimación de su caso de asilo. Ella cuestiona si no se repiten patrones de opresión, incluso desde el país que la acogió.

Zeny K. Cruz, quien votó por Trump en 2016 por su supuesta experiencia en comercio, ahora se siente decepcionada. Ha recibido noticias sobre las penurias que su pareja enfrenta en un centro de detención, con atención médica deficiente y maltratos. La noticia de fallecimientos de otros cubanos detenidos ha reforzado su desilusión, y no volverá a apoyarlo, señalando el aumento del costo de vida en Estados Unidos.

Una encuesta a finales del año pasado indicó que la economía y el costo de vida son las principales preocupaciones de los votantes cubanoamericanos. A pesar de los anuncios de Trump sobre la eliminación de programas de ayuda y deportaciones masivas, los cubanos inicialmente no se sintieron aludidos, protegidos por la Ley de Ajuste Cubano. Sin embargo, las aprobaciones de residencia permanente para cubanos han disminuido considerablemente.

El Instituto Cato ha señalado una 'persecución a los cubanos bajo la Administración Trump', con un aumento significativo en deportaciones y detenciones. El abogado de migración Willy Allen describe este período como el más difícil para los cubanos, con la eliminación de permisos y visas, advirtiendo que las entradas legales también están en riesgo. Una intervención en Cuba podría dejar a los solicitantes de asilo en una situación aún más precaria.

Trump ha mencionado la posibilidad de que los cubanos expulsados regresen a la isla y ha expresado su 'obligación de hacer algo por Cuba'. La fragilidad de la infraestructura en Cuba se hace evidente con incidentes como el segundo apagón nacional en una semana, exacerbando las condiciones de vida. Mercy, desde un hospital en La Habana con falta de servicios básicos, anhela un 'país libre', pero su fe en Trump y Rubio se debilita ante la inacción.

Desde Houston, May Díaz cuestiona qué esperar de un líder que, según ella, tiene a su propio país 'virado patas arriba'. Teme una 'dictadura con Coca-Cola', sintiéndose atrapada en un limbo migratorio sin un país que la acoja plenamente.

La ambigüedad y la polarización que genera la figura de Donald Trump en relación con Cuba reflejan las profundas divisiones y las complejas esperanzas y temores de una población que anhela estabilidad y progreso, enfrentando al mismo tiempo la incertidumbre de un futuro político incierto, tanto en la isla como en el país que, para muchos, representa un faro de oportunidades.

Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios

Fuente: El País

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