DJ Reitt, el vinilo y la herencia musical cubana en la era digital
Reiniel Torres Thondike, conocido como DJ Reitt, a sus 38 años encarna la fusión entre la tradición musical cubana y las corrientes electrónicas globales.
Sus inicios se remontan a finales de los 90, inspirado por la escena dance de lugares emblemáticos como el Comodoro y el Ipanema, en La Habana, y consolidados en el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, donde afianzó sus conocimientos como DJ y se convirtió en productor.
Defensor del house con raíces cubanas, Reitt rescató el vinilo como formato rey para versionar clásicos locales, mientras explora géneros como el latin house y el cuban house.

“Cuba le ha aportado tanto al mundo", afirma, reivindicando la identidad sonora de la isla en sus sets.
Las redes sociales son su escenario vital: "si no existes en redes, no existes", dice, aunque admite que su generación llegó tarde a esa revolución; aún así, Facebook e Instagram han sido claves para su proyección laboral.
Su estrategia se basa en planificar meticulosamente cada actividad y crear contenido programado, un método que le ha permitido mantenerse relevante en un mercado competitivo.
La escena musical cubana, según Reitt, ha evolucionado a la par del mundo, aunque con desafíos, y por ello, desde su rol en la Asociación Hermanos Saíz hasta coordinar cursos para DJs con el apoyo de diferentes instituciones ha contribuido a facilitar la inserción de las nuevas generaciones. 
Colaboraciones con proyectos como Sarao, los artistas David Blanco, y Shanara, con quien realizó un disco bajo el sello de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, marcaron hitos en su carrera, aunque considera su mayor logro "ayudar a que el DJ fuera aceptado como figura artística".
El futuro para Reitt implica cerrar "el eslabón perdido" entre la música electrónica de club y la popular cubana: "aquí la tecnología llegó tarde”, reflexiona, anhelando un diálogo más orgánico entre ambos mundos.
DJ Reitt fusiona música electrónica y ritmos populares cubanos, honrando la herencia musical de la isla con el vinilo como herramienta; sus sets no solo hacen bailar, sino que cuentan historias y dialogan con el mundo.
Desde Cuba, Reitt construye un legado que celebra identidad e innovación y su futuro promete seguir uniendo generaciones y géneros en una sinfonía única.
(Foto tomada de la cuenta de Instagram de Dj Reitt).
