Aguadores en La Habana: hasta 15.000 pesos por un tanque de agua
La falta de agua en distintos barrios de La Habana ha dado espacio a un negocio que cada vez resulta más visible: la venta y distribución de agua a domicilio. Camiones cisterna y triciclos recorren la ciudad mientras algunas familias, ante la irregularidad del servicio, no tienen otra opción que pagar para llenar sus tanques.
Y los precios no son precisamente bajos.
Según reportes recientes desde la capital, un tanque de 1.000 litros puede costar entre 10.000 y 15.000 pesos cubanos, dependiendo del servicio y la zona. Si se trata de un tanque de 250 litros, el precio puede estar entre 2.500 y 3.000 pesos. Y si además hay que subir el agua hasta un tanque elevado mediante un motor, pueden cobrarse otros 5.000 pesos.
En otras palabras, conseguir 1.000 litros de agua puede representar para una familia un gasto equivalente a varios días de ingresos, en un contexto donde el agua debería formar parte de los servicios básicos del hogar.
Cuando el agua también se compra
El problema no es solamente cuánto cuesta. También está qué agua se está comprando y de dónde procede.
En algunos puntos de La Habana, particulares pueden abastecerse directamente de determinados surtidores sin pagar por el agua y posteriormente cobrar por el traslado hasta las viviendas. En esos casos, buena parte del precio corresponde al transporte y la entrega.
Pero para quien lleva días sin agua, la distinción importa poco: necesita llenar el tanque y debe pagar por conseguirla.
Además, no toda el agua destinada a las tareas domésticas debe considerarse automáticamente potable. El origen, las condiciones de almacenamiento y el uso previsto son aspectos que deberían estar claros antes de consumirla.
Un negocio que crece con la necesidad
Los llamados aguadores modernos aparecen allí donde el suministro regular no alcanza. En barrios donde el agua llega con poca presión, fuera del horario habitual o puede pasar varios días sin llegar, disponer de efectivo se convierte prácticamente en otra condición para garantizar el abastecimiento.
El fenómeno muestra una realidad cada vez más cotidiana en la capital: cuando el agua no llega a la casa, llega en camión, en triciclo… pero llega con precio.
Y pagar 10.000, 15.000 pesos o más por llenar un tanque de 1.000 litros convierte algo tan básico como tener agua disponible en un gasto considerable para cualquier familia habanera.
*Los precios pueden variar según la zona, la cantidad de agua y si el servicio incluye transporte o bombeo hasta el tanque de la vivienda.*

