Cuba elimina confiscación de viviendas a emigrados y abre paso al crédito hipotecario
El Anteproyecto, en consulta pública hasta el 28 de febrero, moderniza el marco legal con cambios sustanciales en propiedad, herencia, arrendamiento y créditos.
Los cubanos que residen en el exterior ya no perderán sus viviendas por haber emigrado definitivamente del país. Así lo establece el Anteproyecto de Ley de la Vivienda, actualmente en proceso de consulta pública online hasta el próximo 28 de febrero, una normativa que busca transformar radicalmente el marco legal vigente desde 1988.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de la Construcción, introduce cambios medulares en derechos de propiedad, acceso a financiamiento y régimen de arrendamiento, en un país que enfrenta un déficit habitacional estimado en más de 900 mil viviendas.
El fin de la confiscación por emigración
Uno de los cambios de mayor alcance social es la eliminación de la sanción de confiscación de la vivienda por salida definitiva del propietario, una medida que durante décadas mantuvo en vilo a los cubanos emigrados. El anteproyecto reconoce explícitamente su derecho a heredar y conservar propiedades en la isla.
Hasta dos viviendas por persona y sin límites para las de descanso
La nueva legislación permitirá a las personas naturales ser propietarias de hasta dos viviendas, sin contar aquellas declaradas como viviendas de descanso. Estas últimas –ubicadas en zonas de playa, montaña o campo– gozarán de los mismos derechos de transmisión que las residenciales: podrán venderse, donarse, permutarse y heredarse sin restricciones especiales.
Financiamiento hipotecario: un giro histórico
Por primera vez en décadas, el Estado cubano incorpora el financiamiento hipotecario como vía para adquirir o construir viviendas. Este mecanismo, que será regulado por legislación específica posterior, permitirá a las familias acceder a créditos a largo plazo con la propia vivienda como garantía, rompiendo el histórico modelo basado en el ahorro previo, la construcción por etapas o la dependencia de remesas.
El esquema se complementará con créditos bancarios tradicionales y subsidios presupuestarios dirigidos a familias vulnerables, damnificados por desastres naturales, jóvenes, familias numerosas, adultos mayores, personas con discapacidad y víctimas de violencia doméstica.
Más viviendas en alquiler y subarrendamiento
El anteproyecto apuesta por incrementar la oferta de viviendas en régimen de alquiler, permitiendo incluso el subarrendamiento. La medida busca flexibilizar el mercado y ofrecer alternativas habitacionales a sectores que no pueden acceder a la propiedad.
Mayor autonomía para edificios multifamiliares
Las juntas de administración en edificios multifamiliares ganarán protagonismo: podrán fijar cuotas, aprobar gastos, contratar servicios, arrendar espacios comunes e incluso acceder a créditos bancarios. El Estado, por su parte, asumirá la rehabilitación estructural de inmuebles en alto deterioro mediante programas integrales.
Un contexto crítico y una consulta abierta
El anteproyecto llega en un momento de profunda crisis del sector. En el primer semestre de 2025 apenas se edificaron 2.728 viviendas, un crecimiento del 0,1% anual. Del fondo habitacional de 4,1 millones de viviendas, el 35% (1,4 millones) se encuentra en estado regular o malo.
Las propias autoridades reconocen que la dispersión normativa –con nueve decretos leyes y 127 normas aplicables– ha generado falta de control y ejecución.
Todos los cubanos pueden participar en la consulta enviando sus opiniones al correo [email protected] hasta el 28 de febrero. Tras este proceso, el anteproyecto podría sufrir modificaciones antes de su presentación al Parlamento para su aprobación definitiva, prevista para este mismo año.
(Con información de OnCuba News).
