Cuba prohíbe la importación y comercialización de bebidas energizantes con alcohol
El Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap) anunció la prohibición de importar y comercializar bebidas energizantes con alcohol (BECA), así como la extinción de los registros sanitarios que autorizaban su entrada al país. La medida, adoptada junto con el Ministerio de Comercio Interior, busca proteger la salud de la población, especialmente de los jóvenes, ante el consumo irresponsable de estos productos.
Alcance de la medida y fundamentos
La decisión implica que las BECA no podrán registrarse, importarse ni comercializarse en el territorio nacional. Según el Minsap, la prohibición responde a los riesgos asociados al consumo excesivo de estas bebidas, que combinan taurina, cafeína y alcohol. Entre los efectos adversos señalados por la autoridad sanitaria figuran sobreestimulación, intoxicación, alteraciones del sistema nervioso central, trastornos del sueño, taquicardia, arritmias, mareos, hipertensión, cardiopatía, problemas renales y cambios conductuales. El organismo advirtió que personas con comorbilidades podrían llegar a perder la vida.
El Minsap indicó que la medida se ajusta a la Resolución 215 de 1987 y al Decreto Ley 262, y se alinea con los compromisos de Cuba como signataria del Codex Alimentarius, colección de normas internacionales sobre inocuidad de los alimentos. Asimismo, señaló que otros países han adoptado decisiones similares con anterioridad, en ejercicio de su soberanía para proteger la salud de sus habitantes.
Contexto y respaldo legal
Las BECA, entre las que destaca la marca Shaka, habían ganado popularidad por su rápido efecto y precio asequible. Su entrada al país se realizó cumpliendo los requisitos y normas técnicas establecidas. Ante esta situación, el Minsap y el Ministerio de Comercio Interior optaron por prohibir el registro, la importación y la comercialización del producto.
El Estado cubano anunció que buscará soluciones justas para amortiguar las pérdidas de los actores económicos que invirtieron en este producto. Hasta el momento, según los registros de los centros asistenciales, no se han reportado fallecimientos por el consumo de Shaka y sus similares.
La prohibición se ampara en la normativa vigente y tiene como objetivo evitar consecuencias negativas para la salud de la población más vulnerable.
(Con información de Prensa Latina)

