Estados Unidos crea un grupo de trabajo para frenar el turismo de nacimiento y ya revocó más de 600 visas
El gobierno de Donald Trump ha puesto en marcha una ofensiva contra el turismo de nacimiento, una práctica en la que extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y asegurar así la ciudadanía estadounidense para sus hijos. La administración anunció la formación del Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento, una iniciativa que busca reforzar el control migratorio y proteger la integridad del sistema de visas.
Según informó EFE, esta nueva estructura, encabezada por el Departamento de Estado, marca un giro en la política migratoria estadounidense al priorizar la identificación y sanción de quienes aprovechan las lagunas legales para obtener beneficios migratorios a través del nacimiento de sus hijos en territorio estadounidense.
Más de 600 visas revocadas
El impacto más inmediato de esta política se ha reflejado en la revocación de más de 600 visas a extranjeros vinculados con el turismo de nacimiento. Según EFE, esta cifra representa un esfuerzo sostenido por parte de las autoridades para enviar un mensaje claro: quienes abusen del sistema de visas y quienes colaboren con ellos pueden perder su acceso y su futuro en Estados Unidos.
La revocación de visas se ha realizado tras un minucioso proceso de investigación en el que se analizaron los antecedentes y movimientos migratorios de ciudadanos de diversas nacionalidades. El Departamento de Estado ha subrayado que las facultades discrecionales del secretario de Estado, Marco Rubio, han sido determinantes para ejercer sanciones rápidas y efectivas.
Objetivos del grupo de trabajo
El Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento tiene como uno de sus principales objetivos la detección y sanción de quienes utilizan visas de no residentes para ingresar a Estados Unidos con fines de parto. Además, el grupo se ha propuesto establecer mecanismos de cooperación entre diferentes agencias gubernamentales para identificar patrones y cerrar las brechas que permiten el desarrollo de esta industria.
Entre las funciones asignadas destaca la revisión exhaustiva de solicitudes de visa presentadas por mujeres embarazadas y la vigilancia de aquellas redes que, de forma organizada, promueven los llamados "servicios de parto en EE.UU.".
La industria del turismo de nacimiento
El Departamento de Estado ha sido enfático al justificar estas medidas, asegurando que el turismo de nacimiento se ha transformado en una industria lucrativa que opera bajo la promesa de "ciudadanía automática" para los hijos de extranjeras. Estas empresas no solo asesoran en la obtención de visas y trámites hospitalarios, sino que, en algunos casos, llegan a falsificar documentos médicos o instruir a sus clientes para mentir sobre el propósito de su viaje.
También se ha detectado que, tras el nacimiento, algunos padres evitan pagar las facturas hospitalarias, trasladando ese costo a los contribuyentes estadounidenses.
Casos detectados
Durante las investigaciones, se han identificado diversas modalidades empleadas por los implicados. Un ejemplo concreto es el de una pareja que, en dos ocasiones distintas, utilizó como pretexto una conferencia y un viaje de compras para justificar su entrada al país, ocultando el hecho de que la verdadera intención era que la madre diera a luz en suelo estadounidense.
Otro caso involucró a una funcionaria extranjera que solicitó una visa para representar a su gobierno durante una semana, pero permaneció tres meses en el país y dio a luz antes de marcharse. También se detectó que una viajera que había solicitado una visa para vacacionar en Orlando finalmente viajó a Los Ángeles y dio a luz cinco días después de su llegada.
(Con información de Infobae)

