Las joyas reales del Museo del Louvre son trasladadas al Banco de Francia tras audaz robo y fallo de seguridad
Tras el robo el domingo 19 de octubre de ocho piezas de las joyas de la Corona francesa en la Galerie d’Apollon del Louvre, las autoridades decidieron trasladar parte del resto de la colección al Banco de Francia para su custodia, según informó la emisora francesa RTL. La transferencia tuvo lugar bajo escolta policial y de modo secreto el viernes 24 de octubre, en un operativo inmediato luego del robo valorado en 88 millones de euros (aproximadamente 102 millones de dólares).
El robo fue ejecutado en menos de ocho minutos por un grupo que ingresó mediante una cesta elevadora hasta un segundo piso, rompió vitrinas en plena mañana y huyó en motocicletas. La fiscal parisina Laure Beccuau lidera la investigación que ya ha movilizado a más de 100 agentes.
Según Le Monde, el incidente reavivó críticas sobre las fallas estructurales de seguridad del museo: cámaras insuficientes, personal reducido, y una modernización del sistema pospuesta. Un sindicato de trabajadores pidió una auditoría independiente del plan de seguridad.
La prensa internacional añadió que el traslado al Banco de Francia no solo responde a la urgencia de proteger el patrimonio restante, sino también a preservar la máxima reserva de oro y objetos valiosos del país ubicada a pocos metros del Louvre. The Independent recordó que el Banco se encuentra a 500 metros del museo y alberga las reservas de oro francesas.
Aunque las joyas robadas tienen impacto económico, las autoridades subrayan que su valor patrimonial es “inestimable”. El ministro del Interior francés calificó el episodio como un “gran robo”, mientras el presidente Emmanuel Macron prometió recuperar los objetos y llevar a los culpables ante la justicia.
En suma, el traslado de joyas resalta tanto la magnitud del robo como la vulnerabilidad de uno de los centros culturales más importantes del mundo. Con la investigación en curso, Francia se enfrenta al doble reto de recuperar los objetos robados y reforzar la protección de su patrimonio ante actos tan veloces como sofisticados.
