Madagascar abre una incierta etapa militar tras la salida del presidente Andry Rajoelina
Madagascar atraviesa una nueva fase de crisis política tras el golpe militar encabezado por el coronel Michael Randrianirina, quien anunció que asumirá el cargo de presidente interino luego de la destitución de Andry Rajoelina. Según reportó Reuters, el Parlamento malgache aprobó una moción de impeachment contra Rajoelina con 130 votos a favor de un total de 163 escaños, mientras unidades de élite del Ejército, agrupadas en la fuerza CAPSAT, declaraban la disolución parcial de las instituciones estatales.
El propio Randrianirina afirmó a la agencia AP que las Fuerzas Armadas gobernarán durante un período de entre 18 meses y dos años, antes de convocar elecciones generales. En su declaración, aseguró que el nuevo gobierno militar “preservará el orden y reconstruirá la nación sobre bases justas”.
Las protestas que desembocaron en esta ruptura institucional comenzaron a finales de septiembre, impulsadas por el movimiento juvenil “Gen Z”, que denunciaba la falta de agua, electricidad y empleo. Al Jazeera cita a manifestantes en Antananarivo que coreaban “no queremos poder, queremos luz”, reflejando el carácter social del descontento.
En el plano internacional, la ONU y la Unión Africana han llamado a la calma y a una transición pacífica, mientras Rusia expresó su “esperanza de que se evite el derramamiento de sangre”, según despachos de Reuters.
Medios locales como L’Express de Madagascar y Midi Malgache informan que el clima en la capital sigue tenso, con presencia militar reforzada, suspensión de vuelos domésticos y cierres intermitentes en servicios públicos. Aunque algunos barrios permanecen en calma, la población espera señales claras sobre la duración del régimen transitorio.
Madagascar, uno de los países más pobres del mundo, enfrenta ahora una encrucijada: estabilizar su gobierno o prolongar el ciclo de crisis que ha marcado su historia reciente.
Foto:NPR
