Preocupación en la ONU por crisis de combustible en Cuba
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, ha manifestado su profunda inquietud ante el empeoramiento de la crisis energética en Cuba.
La persistente escasez de combustible está afectando gravemente a la población y poniendo en riesgo servicios esenciales como la electricidad, el transporte y la atención sanitaria.
Dicha advertencia fue emitida por el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, durante una conferencia de prensa reciente, donde enfatizó que las necesidades petroleras del país caribeño “siguen en gran medida sin satisfacerse”, lo que repercute negativamente en la economía y en la vida cotidiana de los cubanos.
Guterres ha renovado su llamado a reanudar el diálogo entre las partes involucradas y ha subrayado la disposición de Naciones Unidas para colaborar con las autoridades cubanas en el desarrollo de una respuesta humanitaria adecuada.
Además, Dujarric recordó que la Asamblea General de la ONU ha reiterado la solicitud de poner fin al embargo impuesto por Estados Unidos, un obstáculo que afecta el desarrollo del país y las condiciones de vida de su población.
La crisis energética en Cuba se ha agravado en los últimos meses, en parte debido a la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela tras la intervención de Estados Unidos en Caracas a principios de 2026.
Esta situación ha dejado al país con serias dificultades para importar combustible básico, provocando apagones, limitaciones en el transporte y problemas en el funcionamiento de hospitales y otros servicios públicos esenciales.
Organismos internacionales han alertado que la falta de combustible no solo genera cortes de luz, sino que también pone en peligro la distribución de alimentos, agua y atención médica, lo que podría llevar a una crisis humanitaria más amplia si no se implementan soluciones urgentes.
Sin embargo, analistas destacan que la escasez de combustible no es únicamente el resultado de políticas externas, sino que también se debe a factores estructurales internos y a la alta dependencia de importaciones para mantener la generación de energía.
La combinación de sanciones, la interrupción de los envíos de petróleo y la debilidad de la infraestructura energética han dejado al país en una situación precaria, con un impacto directo en la vida de millones de cubanos.
(Con información de Cubita Now).
