Tiroteo cerca de la Casa Blanca deja a dos miembros de la Guardia Nacional en estado crítico
Dos soldados de la National Guard (Guardia Nacional) resultaron gravemente heridos este 26 de noviembre en un tiroteo ocurrido a apenas dos manzanas de la residencia oficial de la Casa Blanca, en la intersección de las calles 17 y I NW, a la altura de la estación de metro Farragut West, informaron fuentes oficiales y medios internacionales.
El atacante, un hombre de 29 años identificado como un ciudadano afgano residente en Estados Unidos, fue detenido tras resultar también herido durante un intercambio de disparos con agentes de la policía. Las autoridades investigan el incidente como un posible acto de terrorismo dirigido contra fuerzas de seguridad.
Inicialmente, el gobernador de Virginia Occidental había anunciado la muerte de los soldados, aunque rectificó poco después y confirmó que ambos se encuentran hospitalizados en estado crítico.
La reacción del gobierno fue inmediata: el presidente Donald Trump —quien se encontraba en Florida al momento del ataque— condenó el hecho, describió al agresor como un “animal” y ordenó el despliegue de 500 tropas adicionales de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad en la capital.
El incidente generó alarma nacional: el director del Federal Bureau of Investigation (FBI), Kash Patel, y autoridades de Washington lo calificaron como un atentado que afecta la seguridad nacional, y ordenaron medidas especiales de protección en torno a edificios oficiales.
Este suceso ocurre en medio de un debate sobre el despliegue militar en espacios urbanos, la presencia de tropas federales en Washington y la escalada de violencia política. Mientras las investigaciones continúan, el país encara una nueva ola de incertidumbre y tensión en su capital.
