Trump promete suspensión permanente de la migración desde los “países del Tercer Mundo”
El presidente Donald Trump declaró este jueves que su gobierno “pausará permanentemente” la inmigración desde lo que calificó como “países del Tercer Mundo”, una decisión que marca un giro radical en la política migratoria de Estados Unidos. La medida fue anunciada en su cuenta de Truth Social tras el tiroteo la víspera contra dos miembros de la Guardia Nacional.
Según Trump, su objetivo es “recuperar por completo el sistema estadounidense” y eliminar lo que definió como “admisiones ilegales” aprobadas por su antecesor. Afirmó que revisará todas las residencias permanentes concedidas a ciudadanos de 19 países y que deportará a quienes consideren “una carga pública” o “no compatibles” con la seguridad nacional.
La reacción fue inmediata y crítica. Organismos de derechos humanos y defensores de migrantes advirtieron que la medida contraviene obligaciones internacionales de asilo y protección. Según la agencia United Nations High Commissioner for Refugees (ACNUR), una suspensión total de migración podría poner en riesgo a miles de solicitantes de refugio que buscan protección frente a persecuciones —una obligación legal de EE. UU. que no puede ser suspendida de forma arbitraria.
Según la agencia Reuters, la decisión también incluye la eliminación de beneficios federales para no ciudadanos, así como un endurecimiento de las políticas de detención y deportación, lo que ya ha generado alarma entre comunidades inmigrantes en ciudades como Nueva York, Miami y Los Ángeles.
El anuncio de Trump reaviva debates históricos sobre migración, identidad y derechos humanos en Estados Unidos: la decisión es interpretada por sus defensores como “defensa de la seguridad nacional”, pero para sus detractores implica una ruptura con tradiciones migratorias y con la responsabilidad internacional de proteger refugiados y solicitantes de asilo.
