Trump sanciona al Tribunal Penal Internacional horas después del Nobel de la Paz a una de sus exjuezas
La Administración de Trump impuso este viernes nuevas sanciones al Tribunal Penal Internacional (TPI), horas después de que una de sus exjuezas, la sudafricana Navi Pillay, ganara el Premio Nobel de la Paz.
El TPI, que ya había recibido golpes previos de Washington en forma de castigos económicos a 13 de sus jueces y fiscales, condenó inmediatamente las nuevas sanciones y difundió un comunicado en el que advierte que estas no impedirán que el tribunal, con sede en La Haya, continúe con su labor.
"Se trata de un intento de obstruir el curso de la justicia e impedir que la corte cumpla la función para la que fue creada", denuncia el texto, que habla de un "ataque al Estado de derecho y a los propios cimientos del orden jurídico internacional, que atenta contra el principio básico de que nadie está por encima de la ley".
Alcance de las sanciones
Según Reuters, que tuvo acceso a una declaración del secretario de Estado, Marco Rubio, las medidas proscriben al TPI del sistema financiero estadounidense y alcanzan también a todos aquellos —empresas, instituciones o particulares— que colaboren con la institución.
"El presidente Trump nunca permitirá que el Tribunal Penal Internacional procese a [ciudadanos] estadounidenses", dijo Rubio. "Prohibiremos las transacciones con este tribunal díscolo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad operativa", añade el comunicado del Departamento de Estado.
Rubio también advirtió de que la Administración de Trump acabará con el tribunal si este no "pone fin a sus amenazas". "Esperamos que nuestros aliados —muchos de los cuales forman parte del TPI y dependen de los militares estadounidenses para su defensa— paren los pies al tribunal", agrega. De lo contrario, "Estados Unidos continuará su campaña para desmantelar el TPI, ladrillo a ladrillo".
El Nobel para Navi Pillay
Horas antes, el Nobel de la Paz había recaído en la veterana jurista sudafricana Navi Pillay, de 85 años, por sus esfuerzos a la hora de promover la paz y el derecho internacional, según el Comité noruego. Pillay trabajó como jueza en la Sala de Apelaciones del TPI entre 2003 y 2008.
Reacción de la Unión Europea
La Unión Europea, que celebró con entusiasmo el premio de Pillay, calificó de "profundamente lamentable" la decisión estadounidense y anunció que "colaborará estrechamente con el TPI para garantizar que siga funcionando con eficacia". La UE confió en que aún haya "margen para el diálogo", dado que los castigos tardarán seis meses en entrar en vigor.
Contexto
La Administración de Trump ha criticado con dureza las órdenes de detención emitidas por el TPI, fundado en 2002, contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por crímenes de guerra y de lesa humanidad durante la ofensiva en Gaza. "El TPI no es un tribunal, es un organismo político que representa una amenaza mortal para las democracias que respetan la ley en todo el mundo", dijo Netanyahu en un mensaje en la red social X, en la que felicitó a Estados Unidos por su decisión.
El tribunal cuenta con 125 Estados socios, entre los que no figura Estados Unidos, el único país de la OTAN, junto a Turquía, que no es miembro del TPI.
(Con información de El País)

