Bad Bunny lleva su mensaje boricua y latino al Super Bowl con un show cargado de simbolismo
El artista unió éxitos, cultura puertorriqueña y declaraciones sutiles en su presentación de medio tiempo vista por millones.
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX fue una celebración latina de poco más de 13 minutos. Bad Bunny describió su presentación como "una gran celebración y una carta de amor dedicada a su Puerto Rico natal", en un show que incluyó apariciones de Lady Gaga, Ricky Martin, Pedro Pascal, Cardi B y Karol G.
Sobre una escenografía que recorrió un paisaje latino –con una casita tradicional puertorriqueña, un salón de manicura, un bar y hasta un carrito de piragua–, el boricua interpretó éxitos como "Tití me preguntó", "El apagón" y "NUEVAYoL", comunicando varios mensajes poderosos a través del simbolismo y la cultura.
Los seis mensajes clave de su presentación
1. Un llamado a la autoconfianza: Al presentarse, declaró: "Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy aquí en el Super Bowl LX es porque nunca dejé de creer en mí". Un guiño posterior mostró al artista entregándole un Grammy a un niño.
2. La dignidad de lo cotidiano: El espectáculo estuvo poblado de símbolos de la vida diaria en Puerto Rico: el cuatro, bailarines vestidos de jíbaros, partidas de dominó, una barbería y la emblemática "casita" rosada de su gira.
3. Una crítica velada a la crisis energética: Al interpretar "El apagón" subido a un poste de luz típico, hizo referencia a los cortes eléctricos crónicos en la isla. La camiseta con el número 64 que vestía ha sido asociada por algunos reportes a la cifra inicial de fallecidos tras el huracán María.
4. América como continente: Tras decir "God bless America" en inglés, procedió a nombrar países y territorios de todo el continente americano durante un desfile de banderas, culminando con un balón de fútbol americano con clavos que decía "Together, We Are America" ("Juntos, somos América").
5. La primacía del español: Bad Bunny apenas habló inglés durante todo el show. Su única frase en ese idioma fue la mencionada al final, reafirmando un comentario que hizo meses antes en Saturday Night Live: "Aún tienen tiempo para aprender español".
6. Una reivindicación cultural amplia: Más allá de Puerto Rico, el show incorporó elementos pan-latinos, como la escena de un niño durmiendo en sillas durante una boda, una imagen clásica de las largas fiestas familiares en la región.
La presentación, sin embargo, no estuvo exenta de crítica. El presidente Donald Trump la calificó en Truth Social como "una de las peores de la historia", añadiendo que "nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo". Una afirmación que contrasta con el alcance global y los múltiples récords del artista más escuchado del mundo en Spotify durante varios años.
(Con información de BBC).
