Máxima Vigilancia Epidemiológica en Crucero con Hantavirus Antes de Desembarco en Tenerife

Una imagen genérica de un crucero anclado, posiblemente representando la embarcación del incidente.
Imagen tomada de EFE
La Organización Mundial de la Salud implementa protocolos sanitarios estrictos en el crucero MV Hondius, con casos confirmados y fallecidos por hantavirus antes de su llegada a Tenerife, España.

La vigilancia epidemiológica para todos los ocupantes del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, será máxima.

Esta supervisión continuará a bordo hasta la llegada a Tenerife, donde se procederá al desembarco de los pasajeros.

Se realizarán evaluaciones constantes para detectar la aparición de síntomas entre los pasajeros y tripulantes.

Los protocolos de desembarco seguirán las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el manejo de personas en circunstancias similares.

Janet Díaz, jefa de la unidad de atención segura de la OMS, declaró a Efe que estas medidas buscan proteger y asegurar que no habrá ningún problema para las personas que viven en la zona de desembarco.

Hasta el momento, tres personas que viajaban en el crucero han fallecido a causa del brote, mientras que cinco casos más están confirmados.

Díaz enfatizó la importancia de realizar bien las investigaciones epidemiológicas a bordo para evaluar el riesgo entre los contactos de los casos confirmados y sospechosos.

La OMS ha confirmado que la evaluación inicial de todos los pasajeros antes de la partida del barco determinó que ninguno presentaba síntomas.

En la embarcación se encuentran dos médicos neerlandeses encargados de la atención médica.

Especialistas en epidemiología de la OMS colaboran en la investigación del alcance del brote de la variante Andes del hantavirus.

Esta variante es conocida por raros casos de transmisión entre personas, un aspecto que se investiga con detenimiento.

Díaz aclaró que, si bien el virus genera preocupación, no se ha observado un aumento en su capacidad de transmisión.

'No parece que sea más contagioso', afirmó, refiriéndose a la baja transmisibilidad observada hasta ahora.

Lo que sabemos de los brotes anteriores en Argentina y Chile es que el hantavirus no se transmite fácilmente entre personas, y lo mismo se está viendo ahora en el crucero.

En el sitio confinado del barco no se han detectado muchos contagiados en relación con el número total de personas a bordo.

La experta recordó que el hantavirus es una enfermedad poco común en el mundo.

Sus síntomas iniciales pueden confundirse con los de la COVID-19, la gripe u otros virus estacionales.

La enfermedad se agrava y puede causar insuficiencia cardíaca o respiratoria, llegando a ser muy grave.

La tasa de mortalidad puede alcanzar el 40% o 50% en ausencia de servicios de cuidados intensivos, un porcentaje alto.

A nivel mundial, se registran poco más de mil casos anualmente, lo que indica su rareza.

El seguimiento de las personas que desembarcaron en escalas previas al brote oficial es fundamental.

También es crucial el rastreo de quienes tuvieron contacto cercano con los infectados a bordo del crucero.

El operador del crucero ha contactado a los pasajeros que ya no están a bordo.

Se les insta a buscar atención médica si presentan síntomas como fiebre, cansancio, dolor de cabeza o malestar gastrointestinal.

Un caso confirmado en Suiza, que desembarcó previamente, se presentó a un hospital al notar síntomas tras regresar a su país, alertado por la compañía.

Los ministerios de Salud de los países involucrados han sido notificados para coordinar el rastreo de contactos en sus territorios.

La hipótesis principal de la OMS apunta a una contaminación inicial en Argentina a través de un roedor, el reservorio natural del virus.

Las autoridades argentinas han mostrado disposición a colaborar, dada su experiencia en la materia, a pesar de haber comunicado su salida de la OMS el pasado marzo.

Este incidente subraya la importancia de la vigilancia epidemiológica global y la coordinación internacional ante la aparición de brotes virales, incluso en entornos aparentemente controlados como un crucero. La experiencia acumulada en investigaciones de hantavirus, especialmente en países de América Latina, resulta vital para entender y contener la propagación de este virus, garantizando la seguridad sanitaria tanto de los afectados como de las comunidades de destino. La rápida actuación y la comunicación fluida entre organismos internacionales, operadores de cruceros y autoridades sanitarias nacionales son claves para gestionar estas crisis de salud pública.Redacción asistida por Centauro IA , plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Lombao Estudios

Fuente: EFE

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