Columbia Británica demanda a OpenAI por el tiroteo en una escuela de Canadá
La provincia canadiense de Columbia Británica presentó el lunes 22 de septiembre una demanda contra OpenAI en California, alegando que la masacre ocurrida en una escuela de Tumbler Ridge podría haberse evitado si la empresa hubiera alertado a las autoridades locales sobre el uso de ChatGPT para planificar el ataque.
La demanda busca "que OpenAI rinda cuentas y cambie su forma de actuar", señaló la fiscal general de Columbia Británica, Niki Sharma, quien había anunciado en julio su intención de llevar al gigante tecnológico ante los tribunales. "Lo que alegamos en nuestra demanda es que OpenAI sabía que estaban ocurriendo cosas graves en ese chat y no lo denunció", remarcó.
El caso
Jesse Van Rootselaar, de 18 años, había estado pidiendo consejos a ChatGPT para ejecutar la masacre días antes del ataque. Aunque su cuenta fue desactivada, la empresa no alertó a la Policía y la joven logró obtener una nueva cuenta para continuar con la planificación, según las pruebas policiales.
La matanza se perpetró el 10 de febrero de 2026 con la muerte de nueve personas, incluida la tiradora. Van Rootselaar disparó a su madre y a su hermanastro en su casa antes de desplazarse a su antigua escuela, donde asesinó a una auxiliar docente y a cinco estudiantes de 12 y 13 años. Finalmente, se suicidó con la misma arma.
Indemnización solicitada
La administración provincial solicita además una indemnización para cubrir los gastos de recuperación tras el tiroteo, que incluyen la demolición de la escuela, la construcción de un nuevo centro educativo y la atención psicológica de las víctimas.
La demanda se presentó después de que más de 30 familiares de las víctimas y otros afectados querellaran contra OpenAI ante un tribunal federal de California bajo la misma acusación de inacción.
La respuesta de OpenAI
Drew Pusateri, portavoz de la compañía, definió el tiroteo de Tumbler Ridge como una tragedia "indescriptible" y remarcó el compromiso de OpenAI "de trabajar en colaboración con funcionarios gubernamentales y policiales, y de seguir avanzando en materia de seguridad".
La empresa sostiene que entrena a sus modelos para rechazar solicitudes que puedan "facilitar de manera significativa la violencia" y notifica a las fuerzas del orden cuando las conversaciones sugieren "un riesgo inminente y creíble de daño a terceros".
Según la demanda, las interacciones de Van Rootselaar con ChatGPT fueron identificadas por primera vez en junio de 2025, ocho meses antes del tiroteo. Los miembros del equipo de seguridad recomendaron contactar a la Policía, pero Sam Altman y otros líderes de OpenAI desestimaron la recomendación.
(Con información de France 24)

