Comienza el apagón de Windows 10: riesgos, alternativas y el efecto para usuarios cubanos
Desde hoy 14 de octubre de 2025, Microsoft da por concluido el soporte técnico, los parches de seguridad y las actualizaciones de funciones para Windows 10, en línea con su política de ciclo de vida oficial. El sistema seguirá funcionando, pero quedará vulnerable a nuevas amenazas, ya que no recibirá correcciones ante fallos críticos.
El País tituló su cobertura como un “apagón” informático, argumentando que mantener Windows 10 tras esa fecha es “una solución de emergencia” con riesgos elevados, especialmente frente a ciberdelitos dirigidos a plataformas ampliamente usadas por años. Sugiere alternativas como migrar a Linux, aunque reconoce la curva de aprendizaje y la adaptación de aplicaciones como un obstáculo.
Para organizaciones o usuarios con equipos que no cumplen los requisitos para Windows 11, Microsoft ofrece el programa Extended Security Updates (ESU). Según documentación oficial, este programa prolonga las actualizaciones de seguridad por hasta tres años adicionales, aunque sin incluir mejoras de funcionalidad ni soporte técnico general.
Una cobertura comparativa de The Guardian aclara que cerca del 40 % de los usuarios de Windows aún operan con Windows 10, por lo que esta transición afecta una porción significativa del mercado global. (turn0news2
Para los usuarios en Cuba, el apagón de Windows 10 tiene implicaciones particulares. En un contexto con acceso limitado a licencias oficiales, actualizaciones oficiales o hardware moderno, depender de un sistema sin soporte representa un riesgo mayor: vulnerabilidades descubiertas serán explotables sin defensa. Los que puedan, deberán migrar a Windows 11 si su PC lo permite; pero muchos equipos cubanos no alcanzan los requisitos mínimos (como TPM 2.0, arranque seguro, etc.).
Además, la alternativa más viable para muchos será recurrir a sistemas de código abierto, como distribuciones Linux ligeras, que permiten mantener funcionalidad básica (navegadores, ofimática, herramientas de comunicación), aunque exigen aprendizaje técnico. El País lo menciona como opción viable aunque con desafíos de adaptación. (turn0search
En suma: el apagón de Windows 10 marca un punto de inflexión tecnológico. Para muchos usuarios en Cuba, supone un reto de adaptación, de vulnerabilidad y de decisiones difíciles entre migrar a nuevos sistemas, asumir un riesgo técnico creciente o abandonar soporte completamente. El cambio exige anticipación, preparación y, en muchos casos, una reevaluación de lo que significa “continuar usando el sistema que conozco”.

