El fenómeno viral: usuarios le piden a ChatGPT que se tome una 'selfie' y las imágenes son sorprendentes
Una nueva tendencia está arrasando en redes sociales como X, TikTok e Instagram: miles de usuarios están pidiendo a ChatGPT que genere imágenes de sí mismo, ya sea un autorretrato o una representación visual de cómo "siente" que ha sido tratado. Lo que comenzó como un experimento aislado se ha convertido en un fenómeno global que revela la curiosa relación que establecemos con la inteligencia artificial.
El prompt que desata la imaginación
La mecánica es simple. Los usuarios acceden a ChatGPT y escriben un prompt específico. La versión más extendida para pedir un "autorretrato" de la IA es: “Haz una imagen de cómo sientes que te he tratado todo este tiempo, sé honesto” . A partir de esa frase, la herramienta genera una ilustración que suele incluir un robot en distintos escenarios emocionales: desde espacios luminosos y colaborativos hasta escenas caóticas, saturadas o incluso tensas.
Otra variante del prompt, que busca una representación más "humana" de la IA, es la que se ha popularizado en Europa: “ChatGPT, llevas un tiempo conmigo y quiero ver qué aspecto tienes. Por favor, genera una foto de ti mismo que parezca una instantánea hecha con iPhone, sin composición intencionada, con desenfoque, mala luz y un encuadre extraño” . El resultado son imágenes que parecen selfies reales, como si la IA se hubiera tomado una foto accidentalmente al sacar el teléfono del bolsillo.
¿Qué revelan las imágenes?
Aunque ChatGPT no tiene emociones reales, los resultados no son aleatorios. La IA interpreta patrones de interacción: el tono de las conversaciones, la claridad de las preguntas y el tipo de solicitudes . Quienes suelen interactuar de forma ordenada y respetuosa reciben ilustraciones tranquilas: escritorios compartidos, gestos amigables, ambientes cálidos. En cambio, quienes admiten pedir demasiadas cosas a la vez o escribir de forma confusa obtienen imágenes desordenadas, con pantallas rotas o un robot visiblemente abrumado.
Los usuarios han compartido resultados de todo tipo. Algunos han recibido la imagen de un robot sonriente y agradecido; otros, ilustraciones más frías y minimalistas . Y en la variante del "selfie", cada usuario obtiene un rostro diferente: algunos ven a un hombre, otros a una mujer, e incluso hay quien ha recibido la imagen de un gato . “Mi ChatGPT es un mix entre Bruce Willis y Kevin Costner”, comentó un usuario en redes . “Ahora estoy enamorada de mi versión masculina de ChatGPT”, escribió otra.
Una reflexión sobre nuestra relación con la tecnología
Más allá del entretenimiento, la tendencia ha generado conversaciones sobre cómo nos vinculamos con las herramientas que usamos a diario . Las imágenes funcionan como un espejo simbólico de nuestra propia comunicación: reflejan si nuestra relación con la IA ha sido colaborativa, caótica o meramente funcional.
Aunque la narrativa viral sugiere que la IA “se siente” de cierta manera, la explicación es técnica, no emocional . ChatGPT no tiene sentimientos, pero sí es capaz de analizar patrones y traducirlos en imágenes. El fenómeno, sin embargo, dice mucho de nosotros: cómo proyectamos emociones en la tecnología y cómo buscamos, incluso en una máquina, un reflejo de nuestra propia humanidad.

