Las autoridades rusas han impuesto una multa de 10,5 millones de rublos (aproximadamente 127.000 dólares) a Telegram, acusándola de no eliminar contenidos prohibidos.
El escándalo que ha rodeado a Pavel Durov, CEO de Telegram, en las últimas semanas, ha hecho que esta plataforma sea ahora analizada de una forma más profunda y visible. Ese escrutinio está dejando claro que Telegram es mucho más que una aplicación de mensajería instantánea.